
Mi camino en el Yoga comenzó en el año 2010, cuando por primera vez me acerqué a esta práctica como alumno, buscando una herramienta que me ayudara a equilibrar cuerpo y mente.
Lo que en un principio fue una curiosidad se transformó con el tiempo en una forma de vida: el Yoga no solo me aportó salud y bienestar, sino también una manera diferente de relacionarme conmigo mismo y con el mundo que me rodea.
Con el deseo de profundizar en esta búsqueda, viajé a Katmandú, Nepal, una experiencia que marcó un antes y un después en mi recorrido. Allí tuve la oportunidad de acercarme a la filosofía budista tibetana e hinduista, sumergiéndome en enseñanzas que me invitaron a reflexionar sobre la compasión, la atención plena y la naturaleza de la mente.
Esta vivencia enriqueció mi visión del Yoga y me permitió integrar una dimensión más espiritual y filosófica en mi práctica.
Posteriormente, realizo una formación de cuatro años, obteniendo la certificación como profesor de Hatha Yoga, un proceso de aprendizaje intenso y transformador en el que consolidé mis conocimientos en técnicas posturales, pranayama, meditación y fundamentos teóricos.
Esta formación no solo me preparó como docente, sino que también reforzó mi compromiso personal con el Yoga como camino de autoconocimiento y servicio.
Años más tarde hago una formación de 200 horas de Yoga en Silla, especializada en la práctica adaptada a personas mayores y personas con movilidad reducida.
Una formación que me permite ofrecer un yoga seguro, accesible y adaptado a las necesidades de cada persona, favoreciendo la movilidad, la respiración, la relajación y el bienestar.
Hoy en día comparto esta experiencia a través de las clases grupales y particulares en Valencia, acompañando a cada persona desde la cercanía y el respeto a su propio proceso.
Mi enfoque busca adaptar la práctica a las necesidades individuales, cultivando la consciencia corporal, la serenidad y la conexión interior.
Para mí, enseñar Yoga es mucho más que guiar posturas o marcar una secuencia. Es reencontrarse con uno mismo, abrir ese espacio olvidado donde cada persona puede descubrirse, escucharse, crecer y sentir el potencial transformador que habita en él.
Namaste 🙏🏼🪷 Tashi Delek


